Una buena cantidad de estos compatriotas hasta hoy día, desde que pisaron tierra extranjera, no pudieron volver al país, como es el caso de Mercedes Benítez (52), quien hace 9 años se encuentra trabajando como enfermera luego de haber hecho un curso en España.
La mujer es oriunda de la ciudad de San Pedro del Paraná, departamento de Itapúa. Dijo que se emociona con solo ver flamear la bandera de Paraguay y que siempre trata de tener recuerdo de su querido país cerca de ella, como por ejemplo, tener una pequeña huertita en su casa que está ubicada en la ciudad de Sevilla, en donde se puede encontrar la infaltable y deliciosa mandioca paraguaya. Además, el tereré en el compañero de todos los días.
Aseguró que “gracias a una compueblana pude conseguir las ramas de la mandioca y plantarla. Para mí es una manera de sentirme cerca de mi país, pese a los miles de kilómetros que me separan. Así no dejo pasar la costumbre de comerla”.
Por otro lado, resaltó que todos los años “nos juntamos con los paraguayos cada 8 de diciembre para festejar el día de la Virgencita de los Milagros de Caacupé, nuestra santa madre de los milagros”.
TODO POR ESTAR CERCA
Mercedes Benítez, al igual que muchos otros compatriotas, hacen de todo para sentirse un poco cerca del país para que la añoranza no sea tan intensa. Resaltó que todos los paraguayos que viven en España son muy devotos de la Virgencita de Caacupé, y eso los une. En todo este tiempo que le tocó estar por allá, solo tres veces pudo venir al país.

