Con el correr del tiempo, la mujer ha ganado terreno en varias áreas laborales que anteriormente era predominado netamente por varones. En el área de transporte público aparecieron por un tiempo, pero luego se extinguieron casi completamente. Ahora, las chicas vuelven para quedarse y hacer que la profesión de chofer de micro sea inclusiva e igualitaria.
La empresa ES S.A., que explota la línea 12, hizo el llamado a las mujeres que quieran ser choferes de micro. Tres de estas chicas ingresaron a hacer el curso de capacitación y una ya empieza hoy su primer día laboral. La empresa seguirá recibiendo currículum tanto de mujeres como de varones. La idea es tener cantidades igualitarias.
Al respecto, Fernando Denis, encargado de la parada que está en Reducto (San Lorenzo), comentó que desde que la empresa se presentó a la licitación para explotar la línea tenían interés de que las mujeres formen parte del plantel de choferes, debido a que consideran que habrá mayor responsabilidad y mejor trato para con los pasajeros por parte de las chicas.
Los requisitos para acceder el cargo son contar con el registro de la Municipalidad de Asunción, deben aprobar un test psicotécnico y pasar las pruebas de conocimiento de itinerarios y la práctica en el volante. Deben presentar, aparte del currículum, un antecedente policial y judicial.
UBICACIÓN
Para los que quieran acercar su currículum, la parada se encuentra en Reducto de San Lorenzo sobre la avenida La Victoria.
LO DIJO
Fernando Denis, Encargado de parada: “Creemos que las mujeres van a ser más responsables hasta en el cuidado del vehículo.”
DE YUYERA A COLECTIVERA
Nélida Giménez (41) empieza a trabajar ya como micrera de la empresa a partir de las 05:00 de hoy. Luego de un mes y medio de capacitación, ella pasó todas las pruebas para salir a las calles. Antes de esto ella era vendedora de yuyo y diario.
“Yo hice de todo en esta vida, porque soy mamá soltera con dos hijos. Ya tengo experiencia porque anteriormente trabajaba como taxista particular, cuando era más joven. Y después empecé a vender remedio yuyo y diarios, hasta que un día, vendiendo luego mi diario, pasé por la parada y vi el afiche donde solicitaban a mujeres para ser chofer”, empezó contando.
Aseguró que su condición de mujer no es impedimento para llevar adelante el oficio con responsabilidad. “Es más difícil que manejar un taxi porque a la vez tenés que cobrar, atender tu camino, muchas cosas... es más presión, pero yo me siento preparada y es un reto muy grande para mí”, sentenció.
“SIEMPRE TUVE ESTA PASIÓN”
Jamilet Quiñónez (38) es otra de las mujeres luchadoras que se animó a aceptar el desafío. Antes de entrar a hacer el curso de capacitación se dedicaba a la costura. Madre de 6 hijos, comentó que todos ellos están bastantes orgullosos de ella. Ya tiene experiencia manejando colectivos, porque anteriormente su familia tenía uno.
“Cuando estaba casada teníamos un colectivo que hacíamos funcionar y yo manejaba, pero no con pasajeros, sino para trasladar al taller, o ese tipo de cosas. A veces íbamos a algún paseo familiar en ese”, contó.
“Siempre tuve esa pasión de manejar colectivo, solo que anteriormente mi marido no me permitía, pero ahora que estoy libre me estoy animando”, siguió.
Hay una tercera mujer que iniciará el curso de conducción ahí, en los próximos días.

