Hasta ahora son dos empresas aglutinadas al Cetrapam las que ya se están poniendo en campaña para incorporar a su plantel de choferes a mujeres que tengan la competencia necesaria para el cargo, pero se vienen más.
Una es la empresa Timbó, que es la que ganó la licitación para explotar el itinerario de la línea 12, ya sacó un comunicado pidiendo que las mujeres interesadas en trabajar con ellos se presenten a hacer la prueba. La otra es la línea 165 (Ñandutí), también están llamando a las chicas para trabajar.
Crónica encontró a la ¡única colectivera del país!, por ahora, Ylirica Gregor (51), quien se dedica al oficio de chofer de micro desde hace más de 22 años. Empezó a manejar camiones tumba a los 13 años, y hoy día transporta pasajeros en la empresa Ypacaraí (línea 242).
“Yo siempre quise manejar camiones de gran porte. Mi papá tenía un camión tumba y ahí le pedí a mi hermano que me enseñe. Cuando tenía 18 años entré como inspectora de la línea 15 y luego de 5 años entré ya como chofer, ahí por caradura”, contó su experiencia al volante. Luego pasó a la empresa “Areguá” para luego ser parte de la línea 28, de ahí regresó a la Aregüeña y luego a Ypacaraí. Es una de las primeras que participó en una campaña que tenía como fin incluir a las mujeres dentro del ramo, ahí hizo el curso para obtener su licencia.
HIJOS ORGULLOSOS
Ylirica Gregor, aparte de ser una conductora profesional, es madre de tres jóvenes. “Tengo una de 26 años, una de 18 y otro de 14 años. Mis hijos se sienten aguará cuando sus compañeros le dicen ‘viajé con tu mamá’. Hace unos años vivo sola con mis dos hijos más chicos porque me separé”, contó.
Siempre recibió el halago de sus patrones por su trabajo. “Me halagan siempre por mi trabajo, porque trato en lo posible de no tener problema con los pasajeros”, expresó.
“LAS MUJERES ME DISCRIMINABAN”
Lidiar con la discriminación y el machismo de la gente no fue nada fácil al comienzo. Ylirica tuvo que soportar insultos, comentarios inapropiados hasta de sus propias congéneres. “Muchas veces eran las mujeres las que más me discriminaban, antes que los hombres, pero yo siempre traté de mantener la calma y no hacer caso. Siempre que alguna persona desubicada me decía incoherencias o me trataba mal, algún pasajero me defendía, y eran más los hombres siempre”, contó a nuestro medio.
Actualmente, debido a la antigüedad que tiene en el oficio, la mayoría de los pasajeros ya le conocen, al menos los habitué. Pero hay algún que otro que sube por primera vez y se sorprende al ver a una mujer al volante. “Me dicen ‘nunca vi una mujer manejando’”, he’i.
“MEJORES, INCLUSO QUE ELLOS”
El plan es incorporar en las distintas empresas de transporte público mujeres al volante. Ya empezaron dos y de forma gradual trabajarán con las demás empresas, para que también permitan que las mujeres capacitadas manejen sus micros, explicó César Ruiz Díaz, presidente del Centro de Empresarios del Transporte del Área Metropolitana (Cetrapam).
Esto primeramente para darles oportunidad laboral y más confianza a las mujeres, que según dicen, son mucho más humanas y con más sensibilidad social para el trato a pasajeros.
“Yo estoy convencido de que una mujer como conductora de ómnibus puede ser mucho más útil en muchas ocasiones que los propios varones. Las mujeres tienen más tacto con la gente, es totalmente diferente a los hombres, también muchas son más cuidadosas y prudentes a la hora de manejar. Entonces queremos darle esa oportunidad”, dijo Ruiz Díaz.
No es poca cosa manejar colectivo en la jungla de cemento, por el tráfico y las complicaciones del día a día, y prácticamente las mujeres desaparecieron de este rubro. Lo más difícil para un chofer capaz que no sea poner en marcha el motor, sino que lidiar con los pasajeros, y las mujeres tienen ese don especial que les abrirá camino a una nueva chance laboral.
PELIGRO DE EXTINCIÓN
Antes había en varias empresas una mujer por lo menos, pero desaparecieron. Muchas tal vez no aguantaron el trato del pasajero, porque hay que saber lidiar con la gente, en las unidades aglutinadas en Cetrapam no existe ninguna mujer manejando actualmente colectivos.

