
Miles de mujeres que visten diariamente el uniforme blanco, celebraron el Día de la Enfermera ayer, recordando su gran labor de ayudar al prójimo y, por sobre todo, resaltando el gran amor de madre que muchas llevan dentro.
“Yo le tenía a mi mamá en aquel entonces y ella le cuidaba a mis tres hijos mientras yo salía a trabajar, porque antes estaba en tres hospitales y no podía cuidarle a mis hijos” contó doña Teodosia Agüero (75), quien hace tiempo se jubiló, pero recordó su gran pasión y amor por la profesión la cual uno de sus hijos supo abrazar.
Resaltó, además, que las enfermeras de hoy día ya no son como antes por el trato que da a una y por las necesidades que antes ellas pasaban como profesional.
“Nosotras entregábamos nuestras vidas, ahora ya no es así” he’i la doña.
COMPRENSIÓN
Teodosia contó que la atención ya no es como antes y que hay enfermeras que pierden la paciencia por sus pacientes.
“TENÍA UN HIJO ENFERMO”

Vicenta Gutiérrez (52) es una de las centenares mamás enfermeras que decidieron seguir esta noble profesión y así ayudar al que necesita, dejando por un rato a sus seres queridos.
Ella contó que su pasión por la enfermería inició cuando su hijo enfermó y tenía que hacerse cargo de todos sus cuidados.
“Tengo un hijo enfermo y desde ese entonces fue que me nació el amor por la enfermería”, expresó la licenciada.
Por mucho tiempo realizó este trabajo de manera totalmente independiente y que a pesar de haber tenido cerca de 40 cuando tomó la decisión de estudiar, ella siguió adelante ya que vio una buena manera de poder ayudar a su propia familia.
Aseguró sentirse muy orgullosa por el trabajo que desempeña ya que nota que de esta manera puede dar su granito de arena para ayudar al que necesita.
HASTA DONDE PUEDE
Vicenta, a pesar de haber estudiado tarde esta carrera, contó que seguirá ayudando hasta donde ella pueda, sin importar el tiempo.
“UNO SE HACE DE TIEMPO”

Nilza Benítez (40) es madre de dos hijos pequeños, aseguró que muchas veces es difícil compartir con ellos fechas importantes como Navidad, Año Nuevo, Día de la Madre, por el hecho de que su profesión les obliga a servir y cuidar la salud de las demás personas, pero que “uno se hace de tiempo para poder compartir con la familia” he’i.
Ella lleva ya más de 20 años en la profesión, contó que muchas veces no pasa la noche con sus pequeños porque le toca guardia.
“La nena lo que parece que va a ser, va más para ese lado”, expresó la licenciada contando sobre la futura profesión de uno de sus pequeños.
“ME DIO EL TIEMPO PARA SER MAMÁ Y PAPÁ”
“Siempre quise ser enfermera” empezó contando la licenciada Águeda Correa (57), quien es enfermera del Hospital Materno Infantil de Fernando de la Mora. Ella es madre de tres hijos a quienes crió sola sin ayuda de nadie ya que es madre soltera.
Aseguró que gracias a esta humilde y sacrificada profesión sacó adelante a sus tres hijos y que siempre le dio el tiempo para criarlos y poder compartir con ellos.
“Doblemente voy a festejar el Día de la Madre porque tengo tres hijos y también ya soy abuela”, contó la licenciada Correa con una sonrisa de orgullo.
Siempre fue el sostén de su casa, ya que cuando joven ayudó con esta humilde profesión a sus padres y hermanos para salir adelante.
“Siempre los ayudé y lo hice con mil gusto” he’i.

