- <strong>El padre del nuevo crack albirrojo, Miguel Almirón, charló con Crónica y contó detalles sobre la vida del mismo</strong>

Hoy es el día del debut de la selección paraguaya en la Copa América Centenario, y por lejos, el pelotero del momento en el equipo de Ramón Diaz es Miguel Almirón, el crack de 22 pirulos que se coronó campeón en el fútbol argentino y hoy es el preferido de la hinchada.
Crónica charló con nada menos que el padre de “La Anguila”, don Rubén Almirón, quien gentilmente nos atendió el celular a pesar de su reciente arribo de Buenos Aires. Don Rubén cuenta que la familia se reunirá a vichear hoy el encuentro ante los costarricenses esperando ver jugar al flaco de oro.
– ¿Cómo se siente tener a tu hijo de 22 años rompiéndola en el fútbol argentino y jugando hoy la Copa América con la selección?
– Es algo inexplicable el sentimiento de un padre al ver que su hijo triunfa en su equipo, y también marca presencia en la selección. Nosotros, su familia, estamos felices por el momento que Miguel está pasando.
– ¿Te imaginabas todo esto hace un año?
– Teníamos el sueño, pero no de esta magnitud, todo fue muy rápido. De a poco fue cumpliendo sus sueños, jugó en Cerro y hoy su máxima ilusión es triunfar en la selección.
– ¿Cómo se prepara la familia para ver el partido de hoy?
– Ya tenemos una enorme bandera y haremos una reunión familiar para observar el partido, vamos a estar prendidísimos.
– ¿Tuvo Miguel algún ídolo en la selección?
– Él siempre decía que admiraba mucho a Nelson Haedo Valdez, también le fascinaba verle jugar al “Toro” Acuña, a Chilavert. Hoy está compartiendo la selección con uno de ellos y eso para él es muy lindo.
– ¿Cómo era Miguel de pequeño?
– De chico siempre fue callado y muy dedicado, iba a la práctica y era siempre el primero en llegar. Él disfruta mucho del fútbol, se divierte y nunca siente nervios porque es algo que le encanta hacer. De chico él nunca se sentó a ver dibujos, sino fútbol, también recuerdo que le compramos su primer play y se pasaba jugando fútbol.
– Viviendo en la Argentina, ¿cuál es el plato que más extraña Almirón?
– Extraña mucho la mandioca y las tortillas de su abuela. Cada vez que me toca ir a estar con él, trato de cumplirle algunos caprichos de la cocina.
– Dicen que lo quieren en River Plate, ¿qué dice la familia?
– La familia quiere que juegue en River y él quiere jugar en River porque es fanático. Toda la familia es fanática de River Plate, desde sus abuelos, sus tíos, hasta su hermana, su mamá y yo. Viví muchos años en Buenos Aires y ya de chico le hice fanático.
– ¿Qué pasa si aparece Boca y lo quiere?
– (Risas). Que se vaya a Boca va a ser un poco imposible porque Miguel tiene un tatuaje del escudo de River en la espalda. Cuando tenía 16 años me pidió permiso para tatuarse a River en la piel y le dije que sí. Incluso Guillermo Barros Schelotto, cuando era técnico de Lanús, le bromeó que no iba poder llevarlo a Boca, por su tatuaje.
– ¿Te prometió algún gol para el partido debut?
– A mí ya me dio todo, hizo un gol en la final y se coronó campeón. Hoy simplemente espero verlo jugar por lo menos 30 minutos y que disfrute del fútbol que es su pasión. Esto es lo que siempre soñó y toda su familia está orgullosa de él.

