Los mismos fueron detenidos tras ser imputados por la fiscala Stella Maris Cano, quien es esposa del joven Antonio Álvarez -hijo del camarista de Paraguarí del mismo nombre-, quien había sido detenido por los agentes luego de una persecución por un roce de vehículos.
La fiscala explicó que la detención se fundó en el examen médico que determinó que el mismo supuestamente había sido víctima de agresión por parte de los agentes. Por su parte, los uniformados negaron haber actuado de forma incorrecta asegurando que todo el lío recae en que el detenido es hijo de un juez.

