Aulas sin terminar, usadas como huerta

Estudiantes del 7.º, 8.º y 9.º grados de la escuela “Mariscal López”, distante a 20 km del centro de Lima, departamento de San Pedro, tuvieron la brillante idea de convertir en huerta las tres aulas en su institución que quedaron sin terminar hace ya cinco años, para así darle utilidad a la construcción olvidada por el MEC, y de esa forma evitar que el lugar en donde debían estar dando clases se convierta en aguantadero de todo tipo de alimañas.

| Por Manuel Medina

Según mencionó Félix Gauto, director de esa casa de estudios, lo cosechado en la huerta es consumido por los propios alumnos dentro de la institución, ya que ellos no cuentan con la merienda escolar, a pesar de haber reclamado a las autoridades dicho derecho en incontables ocasiones.

La construcción del pabellón de tres aulas había empezado en noviembre del 2011 y paró en febrero del 2012, quedando a la altura del techo. Según dijo Gauto, “la empresa Edec constructora, encargada de la construcción, se negó a seguir con la obra porque el MEC no le pagó. Sin embargo, desde el Ministerio habían dicho que sí se desembolsó el dinero”.

Fachada de las aulas abandonadas por autoridades del MEC.

Gauto dijo además que él es director ad honórem porque ndaje no tiene rubro, como la mayoría de sus colegas de la zona.

En varias ocasiones reclamaron a las autoridades del MEC que terminen las aulas, pero que hasta el momento lo único que recibieron fueron promesas que esperan -ahora con el Gobierno de Horacio Cartes- se vuelvan realidad.

10 hectáreas

La escuela “Mariscal López” funciona en un predio de 10 hectáreas. “La intención era de crear allí una escuela agrícola, pero por cuestiones políticas habían desviado el rubro de la institución”, se quejó Gauto.

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