Ante alrededor de siete denuncias respecto a óbitos fetales y supuestos hechos de mala praxis, el ministro Antonio Barrios dispuso la intervención del servicio Materno Infantil del hospital. Para la tarea fueron designados la doctora Lida Sosa, doctor Carlos Quevedo, doctora Stella Cabral y la licenciada Sandra Recalde.
El doctor Rubén Medina, quien se encuentra a la cabeza del mencionado nosocomio, manifestó que él mismo solicitó la intervención, asegurando que no tienen responsabilidad sobre la muerte de los peques y que las denuncias son parte de una persecución política llevada a cabo por bandos que pretenden llegar al poder ndaje por medio de estas.
“Son líderes hurreros que están pagados. Que Dios les perdone por el mal que están haciendo”, le bajó tajantemente el profesional. Un grupo de pobladores llegó frente al sitio asegurando que la mortalidad se debe a que están en manos de “practicantes”, quienes ni siquiera son médicos aún, pero cumplen funciones como tales.
“Internado”
Medina aseguró que si bien efectivamente hay muchos practicantes en el sitio, estos se encuentran allí por medio de un convenio con universidades, donde alumnos del 6.º año hacen una especie de internado bajo supervisión de los profesionales del sitio. “¿Se ha visto que en Clínicas murieron las personas porque hay practicantes? ¿O en el Hospital de Traumas donde también están practicantes?”, cuestionó.
Añadió que la muerte de los peques se da a causa de pacientes que tienen algún tipo de patología, añadiendo que pertenecen a familias de escasos recursos.

