El barrio afectado es Pablo Rojas, en la capital del Alto Paraná. En el lugar, que está a escasos 600 metros de la ruta internacional número 7, los pastizales fueron carcomidos por un sinfín de basuras que carriteros de la zona arrojan luego de hacer las recorridas.
“Hay veces que hasta perros muertos se tiran en el lugar. No solo el olor es el problema, sino la manera en la que afecta a las personas y la cantidad de moscas que se juntan por culpa de estos desperdicios. Cuadras y cuadras tienen que soportar las consecuencias de este minivertedero que se formó acá” dijo la señora Marisa Benítez.
Ella es una de las tantas personas que a diario debe pasar por ese lugar, ya que acompaña a las criaturas hasta la escuela que se encuentra a unos metros del lugar, donde también, dependiendo de cómo sople el viento, se ven afectados.
Entre los síntomas más comunes que tienen los chiquitos que deben pasar por ahí se encuentran los vómitos y los mareos que son consecuencia directa de la inmundicia. “Pedimos una solución a la intendenta” dijo Marisa.
Albergue de niños
A escasos metros de lugar se encuentra un albergue municipal denominado Abrigos del Este, que también se ve afectado por el olor, sobre todo cuando tiran animales muertos.
Codeni
Otro de los establecimientos que está cerca del lugar es la Consejería Municipal por los Derechos del Niño, Niña y Adolescente (Codeni), que también opera en las cercanías.

