Las denuncias versaban que el sitio era aguantadero de pichicateros y delincuentes que llegaban al lugar para escurrirse de la Poli una vez cometidos sus ilícitos. Según los intervinientes, el tema iba más allá ya que en el sitio también aparentemente se practicaba la prostitución. En el lugar fueron detenidas Marta Verón Santacruz (32) y María Lourdes Alvarenga (28), y de rebote nomás un ñato de nombre Gonzalo Jara (33), quien tenía orden de captura.
Del poder de las doñas incautaron 169 dosis de crack, que ante la presencia de los antidrogas las mujeres arrojaron desde la terraza. Todos quedaron a disposición de la Fiscalía.

