Con gran destreza, Ingrid Siomuch trepó hasta alcanzarlo, y tras ella, también subió Marcelo González. En principio, tras rechazar la presencia de los “visitantes” en la altura, se negó a escucharlos. Sin embargo, sin otra salida, decidió negociar con ellos.
La conversación duró bastante, y el joven desató el nudo de su garganta. Ingrid comentó que en medio de la larga conversación, Ángel le comentó que minutos antes había regresado a su casa tras una festichola de la cual participó, y que fue recibido a golpazos por su madre y su padrastro, quienes –según él– serían consumidores de drogas.
CON PATRULLERA NO
Hasta que lo convencieron para bajar, cuando llegaron a la mitad del camino, Ángel pilló la presencia volái y empezó a subir de nuevo, por lo que Ingrid y Marcelo solicitaron que la patrullera se borre del sitio. “Tenía varios, negociamos con él y se bajó y le curamos las heridas”, señaló Ingrid asegurando que Ángel se negó a regresar a la casa de su madre, quedando en casa de su amigo Marcelo.
Cansado de esa vida
Marcelo confesó a sus “héroes” que había crecido con los constantes maltratos y ya no quería seguir con esa vida, por lo que decidió acabar con la suya.

