“Yo le pagué una seña de doscientos mil para hacerme el tatuaje, pero me pidió tiempo para que me haga el diseño”, contó Vane. Según la cuerona, volvió después de una semana para tatuarse a pedido de Kenan.
“Le avisé que no tenía dinero en ese momento, pero él insistió que me vaya”, contó Vane quien al llegar fue atendida por otro tatuador.
“Él me aseguro que el chico este sabía tatuar y me iba a pagar cinco millones de guaraníes si no me gustaba el trabajo”, he’i la Trinidad.
La cuerona terminó disconforme con el trabajo y le bajó: “Pedirme 700 mil por un trabajo que vale 100 mil me parece que el que me quiere estafar es él”.

