Si bien es cierto que en comienzo se pensó que podría llegar a quedar parapléjico, es decir, no mover ninguno de los miembros, él no se dio por vencido y ahora lentamente va recuperando la movilidad, gracias al apoyo incansable de su padre Ramón Pereira, quien lo acompañó en todo momento desde aquel fatídico día.
Tras volver a hacer algunos de sus quehaceres diarios con relativa normalidad, incluso se dedicó a la reparación de celulares como una manera de poder dar una ayuda económica a su familia, atendiendo a que no se trata de una familia pudiente.
La buena noticia es que gracias a los trabajos de fisioterapia que está realizando, ya está de a poco volviendo a movilizarse, incluso ya volvió a manejar gracias a que su papá adaptó su vehículo a las condiciones que él necesitaba, de manera a poder independizarse. Si bien es cierto que aún tiene muchas limitaciones, el solo hecho de poder estar tras un volante un rato y ser capaz de conducir hace que su enorme fuerza de voluntad siga acrecentándose, para dar más esperanzas de que toda esta pesadilla que debió vivir solo pase a ser un mal recuerdo.
RESPONSABLES
Los policías involucrados en caso de “gatillo fácil” son: el suboficial Jhony Osvaldo Orihuela Chávez y el comisario Jorge Ignacio Zárate Barreto, de la Comisaría 4ª Metropolitana, ambos fueron imputados, el primero por tentativa de homicidio, mientras que el segundo por persecución de inocente entre otros cargos.

