Los que residen se quejan de que la zona es una odisea circular con mal tiempo, ya que se quedan trancados en el barro y deben esperar horas hasta que son rescatados con tractores de alguna de las estancias de la zona y encima tras la lluvia el tramo queda un desastre.
Casi la mayoría de los caminos vecinales de las 17 compañías con que cuenta el municipio no tienen caminos con empedrados. En gran parte son caminos de tierra y la condición de la tierra con mucha humedad, ya que en las cercanías se encuentra el famoso lago Ypoá, complica aun más. Por la zona también hay grandes humedales que se extienden en buena parte del distrito, lo que facilita ante cualquier llovizna sea suficiente para complicar las condiciones del terreno, dejando sectores en donde no se pude seguir con vehículos.

