Esta calle que no tiene “cérdula”, y que sale a la ruta “de oro”, se encuentra a unos doscientos metros de la calle Gervasio León, que es la que lleva al aeropuerto “Silvio Pettirossi”. Para completar la odisea automovilística se le suma que deben circular al inicio por una pequeña cuesta, lo que le da un plus extra al tape vai, porque con el peso del vehículo más el resbaloso barro te envía a cualquier lado.
Pero ojo, no es la única. En el barrio son varias las calles que se encuentran destrozadas y sin el más mínimo cuidado por parte de la intendenta, Carolina Aranda.

