El otro vehículo, una pequeña furgoneta, involucrado iba conducido por Andrés Morel Sánchez, quien ni se despeinó en el choque de manera milagrosa.
Ambos rodados viajaban en el mismo sentido, cuando Galeano aparentemente realizó un adelantamiento indebido y al querer volver de nuevo a su carril, rozó por el furgón, por lo que los dos automotores salieron de la ruta, dando tumbos y tumbos, por lo que terminaron uno encima del otro, tipo ka’irõ.
Lo milagroso de este accidente fue que no murió nadie, pese a la velocidad y la espectacularidad del mismo. Eso sí, la mujer debió ser trasladada de urgencia a un hospital.

