Los primeros dos niños salieron al anochecer desde el complejo de cuevas de Tham Luang después de navegar por una traicionera ruta de escape de más de cuatro kilómetros a través de pasillos retorcidos, angostos y dentados.
Poco después, fueron seguidos por otros cuatro, lo que provocó una explosión de júbilo en las redes sociales en Tailandia y en todo el mundo cuando los niños rescatados fueron trasladados al hospital.
“Seis de ellos salieron”, dijo a la AFP un funcionario del Ministerio de Defensa, que pidió no ser identificado.

