La orangután era depilada diariamente, maquillada e incluso era obligada a usar joyas y perfume para satisfacer a los hombres, informó The Sun Online.
Renuentes a dejar ir al animal que había sido una fuente de ingresos durante años, los aldeanos amenazaron con armas de fuego y cuchillos a quienes intentaban quitarles al Pony, por lo que 35 policías armados tuvieron que interferir para que los aldeanos entregaran al orangután.

