Como cohete, los bomberos acudieron hasta la vivienda de la embarazada, ubicada en el asentamiento Virgen de Fátima.
Al llegar, se percataron que no había tiempo de trasladar a la mujer, de nombre Catalina Ayala, hasta el nosocomio, ya que el bebé estaba a punto de nacer.
Fue ahí que los bomberos no dudaron. Se “vistieron” de parteros y ayudaron a la mujer a parir, según manifestó Rebeca Campuzano, una de las voluntarias valécha. Y finalmente la criatura nació sana. Posteriormente, trasladaron a la madre y a la recién nacida hasta el hospital, donde fueron atendidas por profesionales médicos.


