Tras el incidente, autoridades de Alemania decidieron que el hombre no debería seguir teniendo un permiso de portación de armas.
La corte administrativa de Munich desestimó la apelación del hombre de un fallo previo de las autoridades de Bavaria, para retirarle la licencia para poseer un arma de fuego, además de su permiso de caza.
El tribunal dijo que el cazador no era confiable porque “debe asumirse que él lidiará de forma igualmente descuidada en el futuro las armas de fuego y las municiones”.

