Luego de ocurrir la segunda cirugía compleja en la cual ella señaló que no sentía dolor, los médicos decidieron investigar más.
Es más, la propia mujer dijo que años atrás había sufrido quemaduras graves y cortes en su piel sin experimentar ningún tipo de dolor, y que solo las percibió cuando sintió el fuerte olor a piel quemada que emanaba de su propio cuerpo.
Para los expertos, entender este caso puede abrir una posibilidad para mejorar analgésicos que logren bajar el dolor.


