El duelo fue por la Copa Perú, en el país inca. Estaban trancando Escuela Deportiva de Chota y la Escuela Normal. En una jugada brusca, el árbitro entendió que no quedaba de otra que rajar al pelotero.
Uno de sus compañeros trató de defenderlo y se dirigió al árbitro asistente para hacerle el gesto de “¿cuánto te pagaron?”, porque fue este quien le indicó al pito principal que cabía una segunda amarilla para que se venga la roja.
Ahí nomás empezó una corrida de aquellas. Mientras el “línea” era seguido por el pelotero, los demás compañeros lo seguían a este para pararlo.

