Javier, junto con su grupo eclesiástico, ensayaban el momento en que Judas se arrepiente de haber traicionado y entregado a Jesús a cambio de 30 monedas de oro, cuando ocurrió el accidente.
Fue atado con una piola por la cintura, pero por una falla al atar, hizo que el joven cayera con todo su peso y el cordón se recorriera hasta su cuello. Casi 7 segundos quedó colgado y estuvo a punto de estirar la pata.

