Según los datos, unos hombres que tenían el rostro cubierto y se movilizaban en una camioneta, a punta de armas secuestraron a estas personas, que estaban en una gomería ubicada en la zona conocida como Fortuna Guazú, en Pedro Juan Caballero.
Desde un primer momento las hipótesis empezaron a girar en torno a una posible nueva aparición del grupo denominado “Justicieros de la frontera”, teoría que después quedó reforzada. Horas más tarde fueron encontrados los tres cadáveres con una nota que decía: “No robar más en la frontera. Están avisados a todos los motochorros y ladrón de camioneta. Firma: Justiciero de la Frontera”.


