El efectivo policial fue imputado por homicidio doloso y además la representante pública solicitó la medida cautelar de prisión preventiva para el uniformado. El volái, en su descargo, dijo que su reacción había sido en defensa propia.
Sin embargo, la versión de la la esposa de la víctima, Romina Galeano, puso dudas al asunto. Ella declaró ante la fiscala que el atacante y su esposo eran amigos y que ambos son consumidores de drogas, crack y cocaína. Según la mujer, el poli utilizaba a su pareja para comprar las sustancias ilícitas y le daba una dosis de “premio”.
Romina afirmó que el sábado a la 1:00 de la madrugada fue la última vez que vio a Isaac, quien se encontraba bebiendo con su hermano y otros amigos en una bodega, a dos casas de donde reside Gómez. Agregó que supuestamente el problema entre ambos radicó en un tema de dinero para la compra de drogas con el uniformado.


