La princesa, que es la media hermana del rey Abdullah de Jordania, no fue vista en público desde el pasado 20 de mayo, mientras que sus cuentas en redes sociales, que suelen estar llenas de fotos de su trabajo caritativo, permanecen sin actividad.
Según medios británicos, la princesa, junto con su hija de 11 años y su hijo de 7, habría escapado, primero a Alemania con ayuda de un diplomático de ese país, y se habría llevado casi 40 millones de dólares para comenzar una nueva vida.
En Alemania, supuestamente, solicitó asilo político, mientras que las autoridades del país europeo habrían rechazado una solicitud de su marido para devolverla a Dubái.


