Los mafiosos llevaban una gran cantidad de metilanfetamina, cocaína y éxtasis, pero fueron pillados por la policía. Queriendo rajar del lugar, se toparon con una foca que les bloqueó el camino, lo que ayudó a que la policía llegue hasta ellos y puedan atraparlos.
En su intento de esconder el botín, lo metieron debajo de las algas marinas, pero igual nomás ojepillapa.
Fue así que sin saberlo, una hermosa foca ayudó a las autoridades a echar un gran cargamento de droga y atrapar a los malandros.

