Para lograr la localización usa detectores de calor, minúsculas cámaras de vigilancia y dardos con tranquilizantes para su misión y terminar con la angustia de los animaleros.
Según los medios, es muy serio y resuelve sus casos con tecnología de punta que vale miles de dólares.
Desde que empezó en este negocio hace siete años y gracias a su determinación tenaz, Sun ha reunido a un millar de mascotas con sus dueños. Sus clientes pagan 8 mil yuanes (unos mil 130 dólares) por los servicios de su compañía con sede en Shanghái, en la que trabajan diez personas.

