
Se trata de José Miguel Portillo Fernández (28), quien hace meses que no se puede comunicar con su papá, que vive en Luque y su mamá, quien tiene su domicilio en Pamamá.
José se había peleado con su padre y no se hablan desde hace varios meses atrás. Y como no le daban piola, se fue hasta el negocio de su padre, ubicado en San Martín casi Agustín Barrios, del barrio Carmelita de la capital.
Upépe se bajó en frente a la inmobiliaria y como si nada empezó a rociar con combustible su “Merchu” porãite asy y le metió fuego.
Está por demás decir que el deportivo, que muchos mortales jamás podrían tener, se convirtió en segundos en una bola de fuego.
Los uniformados fueron alertados del tema ha oho a toda bala para tomar intervención sobre el hecho. También los bomberos voluntarios aparecieron para controlar el incendio, supuestamente intencional.
El joven quedó detenido por ese hecho.

