
Los que dieron negativo empezaron a destrozar el lugar y le prendieron fuego a los colchones que utilizan porque se les había informado que tenían que permanecer otros 7 días más en el sitio. Los agentes trataron de dialogar con los revoltosos, quienes exigían ser liberados ya que tenían miedo de ser contagiados por los enfermos.
“Me fui a hablarles de la importancia de que los casos positivos estén a un lado y los negativos al otro lado. Cuando ingresaron les dijimos que ellos no venían para alegrarse acá sino para cuidarse y a la vez que estamos haciendo un gran esfuerzo de traerles al país de nuevo para que no estén en el puente”, gatilló el doctor Denis Figueredo, jefe médico de la institución policial, a TV Aire de esa ciudad.
Upéi dijo el galeno: “Nosotros diariamente estamos conversando con ellos, no pueden estar tomando tereré todos juntos, el tapabocas debe ser utilizado, sin embargo ellos siguen tomando tereré entre ellos, van a seguir siendo positivos”.


