Pero ese inconveniente fue solucionado gracias a la buena voluntad y solidaridad de un mecánico de esa localidad. “Yo les admiro mucho a los bomberos, ya que ellos no reciben un sueldo por lo que hacen, ellos lo realizan voluntariamente, sin pedir nada a cambio. Entonces, cuando me enteré del problema me comuniqué con el capitán y le ofrecí mi trabajo, totalmente gratis. Así como ellos colaboran con la ciudadanía, yo también iba a aportar mi granito de arena”, he’i don Roberto Arriola a Crónica.
El karai se encargó de desmontar la caja de velocidades y lo envió a una tornería de CDE. “Le conté al dueño de la tornería que era para los bomberos y ellos también me hicieron un gran descuento, como aporte avei. Es más, hasta mis clientes comprendieron cuando les dije que íbamos a trabajar primero por el carro hidrante y después por sus vehículos y aceptaron sin problemas”, agregó don Roberto.

YA OIKÓMA
El camión ya fue nuevamente al cuartel de los voluntarios. “La ciudad no podía quedarse sin ese elementazo para la lucha contra los incendios”, dijo el mecánico.

