“El principal motivo por el que me puse a hacer este trabajo que antes solo hacían los hombres, son mis hijos, para que no les falte nada, y además siempre me gustó, aprendía mirándole a mi esposo cómo hacía, y ahora soy toda un experta, arreglo heladeras, congelador, aire, lo que venga nomás. Las mujeres somos unas guerreras”, cuenta la doña
“Ahora tenemos muchos clientes y hacemos los trabajos a domicilio, con nuestras herramientas nos movilizamos en colectivo, por todos lados nos llaman, trabajamos juntos, si en una casa hay dos electrodomésticos por arreglar, él se encarga de uno y yo del otro. Quien pasa el presupuesto es mi marido, pero yo me encargo de cobrar, hay veces que le controlo cuando me doy cuenta que algo está haciendo mal y ya le corrijo a mi maestro”, he’i la doña con humor.

QUIERE ESTUDIAR
“Quiero estudiar y tener mi título de técnico en refrigeración, pero este año por la pandemia no pudo ser. La verdad que en la práctica ya sé todas la mañas, pero quiero tener un título”, dijo.

