“Prácticamente vivo en el hospital, más aún porque soy el encargado de la parte más sensible en este momento que es el oxígeno. Estaba haciendo un control de rutina y me percaté que las llaves del f lujo estaban cerradas. Las puse de nuevo a funcionar y tuve que informar al director por protocolo, pero eso no afectó a los pacientes. No es como se dijo que se cerró y que los pacientes se quedaron sin la provisión”, dijo.
“Como a cualquier hora se carga, eso no se puede mantener bajo llave. Horas después falleció un señor de 75 años, lo cual no es por culpa de oxígeno, si hubiera sido por eso los pacientes internados incluidos los bebés que están intubados iban a morir en cadena, ¡sería una catástrofe! Por suerte en este hospital hasta el momento no faltó oxígeno”, he’i.
Además, contó que en el lugar cuentan con “dos tanques, uno de 1.600 met ros cúbicos y ot ro de 1.400. Cada día desde Asunción nos llega la recarga”.

