Don Juan Cabrera (55) y su hijo Édgar Ramón (35) tenían sus camas casi pegadas en la sala, en donde permanecieron por casi un mes voi e incluso intubados al mismo tiempo. Tras la larga y pesada lucha, padre e hijo lograron vencer al virus que tantas familias ya enlutó.
Don Cabrera empezó a sentir los síntomas el 27 de mayo pasado ha upéi de varios días oñeinternáma katu. En tanto que su hijo también se infectó y tuvo que ingresar avei en el hospital para ser tratado del virus caracha. Luego, al pasar los días, la evolución de ambos fue mejorando hasta que el 28 de junio los médicos que los trataron decidieron otorgar el alta a Édgar y a su padre, para felicidad inmensa de los recuperados y ni qué decir de sus familiares, quienes agradecieron inmensamente al equipo médico que tuvo a su cargo la recuperación de la salud de sus seres queridos. Ahora ellos pudieron regresar a su hogar para iniciar su recuperación plena ndaje.

