- <b>Por Juan V. Duarte </b>
Como a muchas de las chicas que eligieron al fútbol como deporte, para Arianne Jacqueline Quinto Ayala (20 años) también lo es todo. En charla con Crónica lo ratifica con pasión. “Me apasiona el fútbol desde que estuve en la panza de mi mamá prácticamente. Mi papá (Vicente Quinto) fue futbolista y yo me iba a todos lados detrás de él. Cuando fue ayudante técnico en Tacuary, allá por el 2008 me iba a las prácticas, a los entrenamientos, ya conocía el ambiente de vestuario y era más fanática que él en los partidos”, af irma sin rodeos.
Arianne reconoce que el apoyo de su papá fue vital para hacer lo que le gusta. “Cuando tenía 14 le dije a mi papá que ya quería integrar un grupo de jugadores. Práct icamente le presioné a mi papá y fue ahí que fui a la escuela de fútbol del “Mencho” Fatecha, ExaSale (del Salesianito) donde comencé a entrenar”, afirmó.
Pese a el lo, menciona que justamente falta una escuela de formación. “Creo que ese es el gran déficit, faltan formativas en femenino. No hay en Paraguay, creo que el único club que tiene formativas es Olimpia y después nadie. Y eso se nota cuando se sale a competir afuera”, menciona.
Lo cierto es que ya teniendo la edad para activar a full, precisamente el Franjeado fue su primer club.
“Salió publicado que estaban haciendo pruebas en Lasca, pero mi mamá no quería saber nada. Yo le dije que igual iría, me fui y me aceptaron para jugar en las juveniles. Recuerdo que una hora después mi mamá viene llegando y desde esa vez ella siempre me acompaña a todos lados”, remarcó.
En el Franjeado estuvo hasta el 2019 y tras su salida se vino la pandemia que paró todo. Pero la historia sigue...
Le detectaron un fibroadenoma mamario que le impidió competir

Este año fue muy especial para Arianne. “Me detectaron un fibroadenoma mamario que son unos nódulos, tenía como 5 bolitas en el pecho y me operaron” relató.
“Justo tres días después salió la noticia de que volvía el fútbol femenino. Me costó muchísimo volver. Pese a que fui a Sol y me aceptaron, no pude jugar, porque físicamente no estaba apta. Me faltaban fuerza y velocidad. El profe lo notó y no pude demostrar lo que valgo, por lo que tuve que salir”, agregó.
En el Ciclón espera tener oportunidad
El fútbol da revanchas siempre. Y Arianne la tuvo porque para este Clausura fue a probar a Cerro y la aceptaron. “Ya el año pasado fui a probar y no quedé y ahora se me dio. Mi sueño fue siempre jugar en Cerro por mi papá, que jugó en el club. Todavía no tuve la oportunidad de tener minutos en cancha, pero ya fui convocada dos veces. Voy a trabajar para que pueda ser tenida en cuenta en los próximos partidos”, comentó. Arianne juega con un top protector especial del pecho para mitigar los golpes debido a la cirugía que tuvo recientemente.
“Pirayú” y Alex Morgan como las grandes referentes a seguir

Como toda futbolista, Arianne también tiene sus referentes en el fútbol. “De Paraguay, sin dudas Jessica Martínez, ‘Pirayú’, por las ganas que tuvo para progresar y porque no es fácil llegar a Europa, más aún al Real Madrid. Y de afuera Alex Morgan (pelotera yanqui) por sus logros, su calidad, siempre fue una referente”, afirma. En cuanto a sus objetivos afirma que, “llegar a Europa sería increíble, pero mi sueño es jugar en Boca Juniors, porque mi papá es fanático de ese club y detrás de él, también yo”, agregó.
Es profe de natación de niños

Paralelo a su actividad pelotera en la que no recibe ingresos porque aún no tiene contrato profesional, Arianne no descuidó sus estudios y en diciembre próximo se recibirá de profesora de Educación Física. “Me estoy especializando en el área de natación, enseño a los niñitos desde la edad de un año, técnicas de pataleo, respiración, cómo flotar en el agua, etc. Estuve trabajando en clubes privados, pero ahora en el invierno no hay casi actividad porque hay pocas piletas térmicas”, agregó finalmente.

