- <b>Por Gerardo Benítez Monges</b>
Se inició en el 12 de Junio de Villa Florida, Misiones, y desde chiquito, su sueño fue jugar en Cerro Porteño. De hecho lo cumplió ya con 27 años encima, pero consagrándose campeón en el 94, antes de eso chutó en otros clubes, donde pasó situaciones que en su momento parecieron graves, aunque hoy día son anécdotas que los cuenta hasta con mucho humor.
Ese es Taciano Quintín Paiva, quien luego de recorrer las inferiores del Ciclón y Guaraní se alistó para debutar en San Lorenzo, aunque de entrada ya ligo una suspensión de casi dos meses. “Estaba todo para integrar el equipo de Primera de San Lorenzo, pero como mi situación se arregló a mitad de semana, el profe (Robustiano Maciel), me dijo que ya tenía equipo completo, por lo que iba a probar en la reserva. Hice un partidazo ese día, hasta que por esas cosas del fútbol el réfere, que se le decía ‘Karaja Fifí’, me expulsó, fue en cancha de Nacional. Yo reaccioné demasiado mal, que le pise todo el réfere, fue un desastre y me suspendieron siete partidos y eso que habían planteado expulsarme luego de la Liga por dos años, realmente me salvé”, recordó.
Contó que el presidente del Rayadito, “Juan Manuel Criscioni, entró al vestuario y me dijo ‘qué pico hiciste mi hijo’, yo no sabía qué responder, era un calentón de primera en la cancha”.
Lo cierto es que su debut en la Primera se hizo esperar, pero llegó. “Debuté contra Luqueño, después de cumplir con la suspensión de los siete partidos puedo decir que ahí prácticamente inicié mi carrera como jugador”, le bajó.
“Mi sueño fue jugar en Cerro y lo cumplí”

“Tuve la satisfacción de vestir la casaca de un grande de nuestro fútbol como es Cerro Porteño, ese fue siempre mi sueño y gracias a Dios lo cumplí”, dijo el expelotero. “Lastimosamente me fui un poco viejo, pero me di el gusto. Además, salí campeón con Cerro ante el archirrival Olimpia, al que le ganamos en penales. Gerardo González era nuestro técnico, un señor magnífico”, le bajó.
Chile era su destino, pero...

Recordó que estando en Presidente Hayes se perdió una gran posibilidad de ser transferido al fútbol chileno. “Vino un empresario que me quería llevar, pero el presidente Medina Sagales decía que yo era su ídolo, por lo que le envió a Pablo Caballero, quien se fue a forrarse en un año, para luego pasar a México.

Hasta ahora le condeno a Medina Sagales por ello, recuerdo que también, pasé a Cerro Porteño solo porque le presioné, le dije que si no me dejaba ir iba a dejar el fútbol”.
No culminó la carrera de DT, algo que lamentó bastante
Estudio un año para director técnico, aunque luego dejó, no pudo concluir por un montón de factores. “Esa es una de las cosas que lamento haber dejado; el profesor Julio Carlos Gómez mucho me insistió, pero no pude concretar”, señaló. Respecto a sus ídolos de aquel tiempo recordó a Eulalio Mora de Guaraní en el ámbito local y a Karl-Heinz Rummenigge, del fútbol alemán, cuyo apellido también le atribuían. Taciano jugó, a más de los clubes mencionados, en Recoleta, Humaitá y otros tantos equipos del interior del país.

