María Lorgia se lanza a laburar como cambista

María Lorgia Alonso, la exmujer de Salvador Cabañas, fue captada ayer por un paparazzi de Crónica sobre las calles 14 de Mayo y Estrella, del centro de Asunción, en su primer día como cambista. Sí, a partir de ahora, la mujer se dedica de lleno al rubro de cambio de dinero y, sin ruborizarse, saldrá a las calles a diario para ganarse el pan.

| Por Manuel Medina

Apostada en una esquina, frente a una conocida casa de cambios, María Lorgia estuvo ayer desde tempranas horas de la mañana hasta las 14:00, con una de las famosas riñoneras y a la espera de la clientela que pudiera acercársele.

Tras recibir las fotografías de nuestro escurridizo fotoski, nos pusimos en contacto con la misma María Lorgia, quien dio detalles de su nueva labor.

María Lorgia, ¿es verdad que ahora trabajas de cambista?

Sí, inicié hoy (por ayer) y espero que el negocio sea rentable.

¿Cómo surgió esto? ¿Pasas por un mal momento económico?

Mirá, alquilamos el “Complejo” por 10 años y lo mismo hacemos con la casa en Asunción. Hace un tiempo que venimos arrastrando un problema de iliquidez financiera y como me sobraba tiempo, decidí empezar con esto.

¿Te costó manejar el complejo “Salvador Cabañas”?

Pasa que si uno no tiene la conciencia financiera, el dinero se va de las manos. Además, después de desgracias como estas (lo sucedido con Salvador) siempre trae este tipo de complicaciones y es eso lo que seguimos arrastrando. Estoy salvaguardando todo sola. Antes nuestro costo de vida era muy alto y tuve que apretarme el cinturón con todo.

¿Para ser cambista se necesita un permiso o algo?

Para conseguir un lugar tenés que comprarlo. Yo compré el lugar a un señor que trabajó durante 30 años como cambista y falleció hace poco tiempo. Fue su viuda quien me vendió. Estoy trabajando legalmente y es algo que me gusta.

¿Cómo te recibieron los compañeros?

Los compañeros me recibieron muy bien, cuando fui a registrar mi nombre en la asociación me trataron también muy bien y me dijeron que soy la tercera mujer cambista.

¿Hay nada más tres mujeres trabajando en esto?

Sí, al menos las que están legalmente. Soy la tercera y tengo la confianza en que me irá muy bien. Quiero resurgir y algún día quizá tenga una casa de cambio propia.

¿Cambió mucho tu estilo de vida en los últimos años?

Para mí fue un duro golpe a mi ego lo que nos sucedió. De andar en hoteles de lujo pasé algo muy distinto y y hoy, como te dije, trato de levantarme.

¿Seguís hablando con Salvador?

Siempre hay acercamiento con Salvador, pero como él es la gallina de los huevos de oro, no dejan que se acerque mucho a mí. Espero también que mi diferencia con su familia se pueda arreglar alguna vez.

¿Pensás en rehacer también tu vida sentimental?

He tratado de rehacer mi vida sentimental, pero no aparece nada importante, siempre están los admiradores pero hasta ahí (risas).

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