Se inició en Cerro, donde debutó en el 2011 de la mano de Blas Cristaldo, luego fue a Rubio Ñu, pero no pudo jugar en primera a raíz de una lesión. Defendió a Tacuary y Luqueño y en ambos clubes sí disputó muchos cotejos en un gran nivel.
Volvió al Ciclón a pedido de “Chiqui” Arce, pero no tuvo mucha continuidad y decidió rumbear para la ciudad de los vinos.
Desde Mendoza charló con Crónica y nos contó algunas cosas.
– ¿Cómo fueron tus inicios en el fútbol?
– Empecé en la escuela de fútbol 13 Tuyutí de Capiatá, luego pasé al Sportivo San Lorenzo y después fui a las inferiores de Cerro a probar y me quedé.
– ¿Qué hacías de chiquito para ganarte algún dinerito?
– De chico llegué a cuidar las vacas que mi abuelo tenía en un terreno cerca de casa en Capiatá y me daba 1.000 o 2.000 guaraníes, que en esos tiempos salvaba para el pasaje a las prácticas.
– ¿Alguna anécdota que nunca olvidarás?
– Una vez, estando en la concentración de Luqueño, mientras el “Ogro” Correa salió un rato de la pieza, le sacamos la parrilla a su cama y cuando volvió para acostarse, se tiro con todo y se cayó al piso jajaja... con otro compañero grabamos todo.
Jugó en la selección paraguaya
Diego también tuvo la oportunidad de jugar en la Albirroja y lo hizo muy bien en el Sudamericano Sub 20 (2011), disputado en tierras peruanas, donde lastimosamente a Paraguay no le fue tan bien y no pudo clasificar al mundial de esa categoría.
En ese certamen hizo dupla central con Gustavo Gómez (Milan) y ante Brasil le tocó marcar a la actual estrella del Barcelona, Neymar: “Parecía fácil marcarlo, pero era muy habilidoso, muy rápido, en un arranque se te escapaba” sintetizó el compatriota.
A LOS MILLONARIOS
La temporada pasada le anotó un gol a River en el “Monumental”.

