- UN OBJETIVO. La sobrina de “Romerito” sueña con jugar el año que viene la Copa América con la Albirroja

La sangre no es agua. Con el fútbol en las venas, Laura Elisa Romero Jara (26) corrió tras la pelota en busca de la felicidad, pero con el paso del tiempo encontró en tan preciado deporte un estilo de vida, a pesar de las barreras que se presentan para la rama femenina. Hija de Cipriano Romero, exfutbolista, y sobrina del recordado Julio César Romero, Laura tenía la “presión” de un deportista y así contó en exclusiva a Crónica, entrevista en la cual también dejó un mensaje picante.
- ¿Cómo y dónde fueron tus inicios?
- Desde los 7 años empecé a practicar en la escuela de fútbol de Balderrama, en Luque. A los 14 fui a Cerro Porteño, pero después dejé de ir, lastimosamente. Cuando tenía 19 recién volví y en la Primera en Olimpia, luego pasé a Luqueño.
- ¿Recibiste siempre el apoyo de la familia?
- Cuando era chica sí me apoyaban, pero cuando empecé a jugar en Primera no es que les gustaba mucho. Hasta que un día fueron a ver mi partido y desde ahí ya fue incondicional el apoyo y ahora ni qué decir.

CON LA SELECCIÓN. Laura Romero quiere estar en la lista albirroja para la Copa América.

- ¿No había problemas en jugar con los muchachos?
- Siempre jugaba con mis primos, todos hombres, yo era la única nena ahí jaja, también jugaba con los muchachos en el Balderrama, siempre me dejaban jugar al fútbol con ellos.
- ¿Qué le decís a esa gente que dice que es “un deporte para machos”.
- Si es que dicen que es un deporte para hombres nomás es porque nunca vieron un partido de fútbol femenino. No tienen idea, las mujeres ahora trabajan, se desenvuelven en todos los ámbitos de la vida, son jefas y también futbolistas. Hay mucho machismo en el mundo y, lo peor, es que hay mujeres machistas.
- ¿En qué momento dijiste “voy a dedicarme al fútbol”?
- Cuando estaba en la Facu, tenía 19 años y con unas ganas tremendas de dedicarme al fútbol, ahí dije que nunca es tarde para retomar lo que más me gusta y me decidí ir a probar a Olimpia. Desde esa vez dije que era para mí y que iba a seguir hasta que Dios quiera.
- Tu próxima meta es...
- Estar en la selección paraguaya femenina, que disputa la Copa América el año que viene.

