En la denuncia se explica que Mauricio Damián Argañaraz (empleado del club San Lorenzo), el 15 de julio de 2015, mientras estaba en su casa, recibió la visita de Néstor Ortigoza junto a otra persona.
Allí le reclamaron una deuda económica de unos 20 mil pesos y lo amenazaron con “pegarle un tiro”, mostrándole una pistola. Según se defendió el futbolista, la plata que le debía este empleado del club se la había dado para abonar una deuda de patentes. No obstante, el denunciante explicó que el jugador también lo intimidó mediante mensajes de WhatsApp.

