- EXPERIENCIA. El capitán de navío retirado cuenta que antes navegaban sin la tecnología que hoy existe y que debían conocer la ruta de memoria

La vida de un navegante es muy sacrificada, más aún para los navegantes de antes, ya que debían conocer los secretos del río como la palma de sus manos. Años atrás los barcos no tenían la tecnología que tienen los de hoy día y los ojos, la intuición y la experiencia eran las herramientas de trabajo.
El capitán retirado Bari Gómez recuerda aquellos sacrificados años en que surcaba las aguas. “Hoy en día la Armada Nacional ofrece cursos con una duración de un año para ser tripulante de cubierta. Anteriormente esta era una profesión empírica, pero requería de mano de obra calificada, lo cual se conseguía con la experiencia y el sacrificio”, comentó y recordó que “navegar por ejemplo la zona norte del río Paraguay requiere de mucha habilidad ya que el curso de agua presenta serias dificultades”.
Gómez explicó que para llegar a capitán se debe pasar por varios escalones; se empieza de marinero, contramaestre, pilotín o baqueano, para llegar a práctico y luego recién ser capitán.
“Anteriormente por la falta de profesionales esta era una profesión muy bien remunerada, en la actualidad por la oferta de profesionales ya no se paga tanto”, afirmó.
Un principiante empieza ganando 4 millones y medio de guaraníes y un capitán puede ganar hasta 70 millones al mes.
“Parece una suma muy alta, pero hay que tener en cuenta varios factores, como por ejemplo, la enorme responsabilidad y también que estando a bordo no hay horario que cumplir, sino que se debe trabajar las horas que la necesidad lo requiera”, expresó.

70 millones de G.
Puede llegar a ganar al mes un capitán de barco, “pero es poco, teniendo en cuenta el trabajo y la responsabilidad”.
Pasan varios días lejos de la familia
“Muchas veces el dinero no compensa pasar varios días inclusive meses lejos de la familia. Dependiendo del lugar a donde vayas, un viaje puede durar de entre 15 y 22 días, hay veces que el tripulante debe hacer dos viajes seguidos, y descansar un viaje. Se pasa más tiempo en el agua que con la familia” expresó Gómez
“Nuestra flota mercante no cuenta con buques que lleguen al mar, actualmente la navegabilidad del río Paraguay se ve afectada por la bajante, lo que hace que haya poco trabajo para los navegantes”, mencionó.

