Cuando inició esta noble causa, Martínez arrancó con unos 500 pan dulces que empezó a repartir entre la gente pobre de la ciudad que lo acogió, según cuenta en el sitio Rionegro.com.py. Con el paso de los años fue aumentando y superando su propio récord, llegando en esta Navidad a elaborar y compartir más de 12 mil panes. “Trabajamos más de 15 horas al día y si bien el esfuerzo se siente, ver la cara de felicidad de la gente no tiene precio, no se compara con nada”, expresó el compatriota al medio digital de curepilandia.
Para que esto sea posible, Martínez recibe la colaboración de voluntarios, organizaciones sociales, autoridades del municipio de Bariloche e incluso de una marca importante de ¡levadura paraguaya!, según contó el mismo Martínez. Sus familiares lo acompañaron en la entrega, así como realizadores audiovisuales de la Universidad de Buenos Aires que están haciendo un documental sobre historias de vida de seis paraguayos en Argentina, según contó la web de noticias.

