“La Virgen de los Dolores está diciendo algo”, señaló el sacerdote de la iglesia, Diego Rausch. “Nos pusimos a rezar frente a la imagen. Estábamos sorprendidos y emocionados”, recordó el religioso, que informó que profesionales de un laboratorio analizarán el líquido rojo parecidas a lágrimas de sangre.
Según comentó el cura, todo empezó cuando dos grupos de fieles se encontraban rezando, uno en el templo mayor y otro en la capilla del santísimo cuando uno de los miembros de estos grupos vio que la Virgen estaba llorando sangre. “Se juntaron los grupos, nos pusimos a rezar frente a la imagen. Estábamos sorprendidos y emocionados”, rememoró el sacerdote de la parroquia Santa Teresita. Algunos relacionan el episodio con el centenario de la aparición de la Virgen de Fátima en Portugal. “Ella le pedía a los pastorcitos que rezaran el rosario, que hicieran oración, ayuno y conversión del corazón, que pidieran por la conversión de los pecadores”, recordó el párroco.

