Uno de los preferidos de los enamorados: consiste en acostarse del lado y abrazarse mientras descansan. Así podrán tener un sueño reparador. Dicen que 14 es la cantidad de abrazos que cualquier persona necesita recibir cada día, para mantener cubiertas las necesidades afectivas básicas. Está más que comprobado que tiene poderes curativos, amplía nuestro bienestar emocional, alivia, entre otras cosas, la depresión, ansiedad, tristeza y dolor.
Abrazar no solo nos beneficia a nosotros, sino también a las personas que nos rodean. Observa lo que supone para tu cuerpo el hecho de abrazar: abrir todo tu pecho, tu corazón para acoger a otra persona, al mismo tiempo que dejas que ella te reciba. Cuando deshagas el abrazo, mira a los ojos y observa lo que ocurre entre tú y la otra persona. La energía cambia, la sonrisa procede de un lugar más sincero, se reafirma la confianza de los propios sentimientos. Ahora que sabes lo bueno que es dar un rico abrazo, ponlo en práctica con tu pareja.

