Fue caminando desde su casa hasta el supermercado a mitad de la noche. Creyó que iba a encontrarlo abierto, pero estaba cerrado. Quería tomar una botella de vino y no estaba dispuesto a resignarse.
No está claro cómo lo hizo sin que nadie lo notara, pero logró entrar a una base militar ubicada en Apatity, Múrmansk, y robar un tanque. Recorrió la pequeña ciudad con el vehículo blindado, destruyendo al menos un auto a su paso, y lo usó para tirar abajo la puerta del supermercado.
Entonces se bajó y, ante la mirada atónita de los vecinos –notaron que estaba tuichaite tatáre– descendió del vehículo y fue a buscar una botella. Regresó como para irse, pero terminó preso.

