El papel del administrador es clave: la persona que crea el grupo es la encargada de marcar el tono y tiene la capacidad de expulsar a participantes. Nadie debería usar estos grupos para compartir material o comentarios ofensivos, pero si pasara el administrador debe advertirle y finalmente expulsarle si la actitud persiste.
Otro consejo, no contestar todos los mensajes; si alguien pregunta, respondé solo si conocés la respuesta.

