- CEMENTERIO. Estaba escondido en una tumba pequeña, de esas que se les cae la puertita, salió agitando la colita, por eso le pusieron como el pequeño fantasmita
“Hace un año que ‘Gasparín’ llegó a nuestras vidas para llenarnos de alegría con sus travesuras y puro amor!!
Gracias a todas las mamis y papis de Narices Frías que hicieron posible que ‘Gaspi’ se recupere y hoy tenga un hogar donde es feliz y está bien cuidado”, agradeció en su cuenta de Facebook el grupo animalero. En especial, a Zulma Melania Vega Moriya y María Inés Vigo Med y a todas las tías y los tíos, padrinos, madrinas y amigos que apadrinan y rescatan a miles de animales que lo necesitan, agrega el posteo.
El año pasado la historia del cachorrito campeón, era otra, lo encontraron entre las catacumbas del cementerio de Luque, le detectaron moquillo, una enfermedad que requiere un costoso tratamiento, pero siguió dando pelea. En su momento “Gasparín” fue un emblemático de la causa para los rescatistas por su espíritu de lucha.
Entre las tumbas abandonadas un pequeño cachorrito se refugiaba de la lluvia y el frío, hasta que lo rescataron.

Según dijeron, como alma en pena de noche jugueteaba por lo extenso del camposanto, comía lo que encontraba o le daban los sepultureros al pasar.
La conmovedora historia del peludito llegó a través de un posteo a la página de “Narices Frías” en el Facebook.
Fue así que se armó el grupo de rescate para buscar al perrito que probablemente nació y le tiraron ahí o fue el único sobreviviente de alguna camada de alguna perrita de la calle.
Por ser luchador
Hasta ahora está al cuidado de “Narices Frías”, una organización que rescata solo a futuras mamás, a las mamis con cachorro y los cachorritos en situación de calle o peligro.

