
El Liverpool, cuando no se había cumplido la hora de partido había logrado la proeza de igualar la eliminatoria con los goles del belga Divock Origi (7) y un doblete en apenas dos minutos del holandés Giorginio Wijnaldum (54, 56).
Cuando el partido iba camino al alargue, una avivada del lateral derecho del Liverpool, Trent Alexander-Arnold, en el minuto 79, dio el pase a la final al Liverpool. Cuando la defensa del Barcelona estaba inexplicablemente descolocada y esperaba un lanzamiento de córner por alto, el lateral inglés lanzó raso el balón a Origi, que marcó el tanto de la clasificación.
El Barcelona estuvo desconocido, incluyendo Lionel Messi, que no apareció en un momento clave. Tampoco sus compañeros dieron la talla, salvo Arturo Vidal, que fue el único que puso lo que había que poner. Fracaso tremendo del equipo de Valverde, que fue superado en todo por el cuadro de Jurgen Kloop

