“Subí al micro y la dejé, me di cuenta que aún muero por ella”

Después de tres meses de terminar la relación encontró a su ex en la parada del colectivo y los recuerdos volvieron a su corazón.

| Por Alex Noguera

Yo me quedé shockeado, en ese momento no podía creer que ella me estaba terminando a mí y haciéndome una escena de enojo cuando era ella la que no cumplió con su compromiso y tampoco avisó que no podría cumplir.

Entonces se levantó y se fue, 2 días después yo la busqué nuevamente y le dije ¿podemos hablar?, ella accedió, yo le pregunté si su decisión era irrevocable, que ¿si definitivamente me estaba terminando? A lo que me respondió que sí, que no tenía tiempo para mí y que solo yo sufriría si seguía las cosas así como estaban, que no iba a poder hacer nada, a lo que respondí que las cosas son así nomás luego. Nada es fácil, que por amor se hacen sacrificios, que muchas veces yo inventaba tiempo o excusas estúpidas solo para estar con ella. Que el trabajo no es excusa.

Después de eso no la volví a ver, llegaron las fiestas de fin de año y veía sus estados con su familia y me dolía el no estar con ella compartiendo las fiestas.

Así pasaron 3 meses, no la volví a ver ni saber más de ella, hasta borré su número de celular, hasta que un día la volví a ver de casualidad, coincidimos en la parada de micro y me saludó como si nada y la saludé también.

Me preguntó cómo estaba y le dije que me iba bien, siempre trabajo y estoy cerrando mis materias de la facultad, ella me cuenta que en ese lapso de 3 meses estuvo enferma con dengue como 3 semanas y que se recuperó después de eso yo subí al colectivo y la dejé ahí. En ese entonces, me di cuenta que todavía me muero por ella.

ME LANCÉ DE LLENO A SU AMOR

Soy universitario, cursando el último año de mi carrera, siempre fui un chico muy estudioso y aplicado, siempre destaqué académicamente y tenía las más altas calificaciones.

Me llevaba bien con todo el mundo y nunca tuve problemas con ninguno de los compañeros, en la facultad conocí a una chica, al principio no me agradaba para nada, me parecía bastante arrogante y creída. De hecho ella no hablaba con nadie y solo tenía una amiga, en fin, fuimos compañeros de clase durante 3 años, pero nunca siquiera le hablé o le saludé, hasta que llegó al último año de la carrera, empezamos a ser más unidos y acercarnos más.

Así pasó el tiempo, al principio fue hermoso, me lancé de lleno a su amor, al punto que me atonté por ella, me volvía loco, la amaba con todas mis fuerzas, pero de repente, gradualmente fue cambiando. Ella empezó a ser fría conmigo, difícilmente la veía, me decía que tenía poco tiempo, que trabajaba mucho, que no la comprendía, me ponía excusas para todo.

La invitaba a salir y decía que ya tenía otros compromisos, traté de aguantar y comprenderla, a veces ya me maltrataba verbalmente frente a otros amigos, siempre estaba de mal humor cuando estaba con ella, pero con sus amigos/as salía y se divertía.

Llegó un momento en el que aunque ella no me lo decía directamente, me hacía sentir que yo era un estorbo en su vida y eso me dolía.

EL DÍA QUE TERMINAMOS

Entonces quise ponerla a prueba un día y como yo nunca la había presentado a mi madre desde que habíamos empezado la relación hace un año, yo le dije con una semana de antelación (para que no ponga excusas de que le avise tarde) de que quería que conozca a mi madre y a mi familia.

Sentía que ya era hora, ella me dijo que sí, que no había problemas, ese día fue un lunes, lo acordado era para un domingo. Todo bien durante la semana, llegó sábado, yo trabajando como siempre, terminé mi jornada laboral y le escribo apenas salí mientras volvía a casa para reconfirmar la cita del domingo.

Me volvió a decir que sí, que seguía en pie, yo feliz. Llegó ese día, por la mañana llovió, pero no pasaba nada, la cita era para la tarde, llegó la hora y ella me respondió al día, el lunes a las 11 am, tratando de justificarse por lo que pasó, yo no le dije nada solo un emoji con una cara disgustada, en todo el día no le hablé ni ella a mi.

A la noche fui a clases y le dije, tenemos que hablar, y le pedí explicaciones, de lo que pasó, y ella respondió “me quedé dormida” entonces le digo “dormida?” Ese es el interés o la prioridad que me pones?. Te quedaste dormida a pesar que hace una semana acordé con vos y te pregunté un día antes, y salís con que te quedaste dormida un domingo por la tarde.

En lo que me responde que es por que está estresada, porque trabaja y está cansada, que no tiene tiempo para darme y que mejor termine todo.

ADRIÁN, 23 AÑOS, DE ASUNCIÓN

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