Últimamente hemos tenido discusiones muy fuertes con mi pareja, con decirte que hasta ya le asustamos a los chicos, ya no es normal lo nuestro, pero tampoco ella quiere irse a consultar.
Hace 7 años que formé una hermosa familia y no quiero perderla por estupideces que hago, no sé en realidad qué me pasa, yo no puedo ver a otra mujer, me tientan las ganas de tener algo más con ellas, y una se me ofreció y yo caí. Lo peor de todo es que mi señora se entera de todo otra vez; es decir, a quienes les mensajeo.
Se enteró porque le muestran todo otra vez los mensajes, porque son gente de nuestro alrededor, por decirte, esta última es una chica conocida, había sido que usó un perfil falso y le contó a mi señora. Ella empezó a hablarme por Facebook y después le reenvió a mi señora para probar que soy un infiel. Pasé muy mal la Navidad, tuve que eliminar mi cuenta y hacer buena letra porque de lo contrario no contaba más la historia.
Esa situación hace que nuestro matrimonio se esté cayendo de a poco, yo no me quedo en casa, viajo mucho, cada un mes quince días o dos meses me voy a casa, y casi no podemos tener una relación estable.
Mi señora me pregunta: ¿Qué tienen las otras mujeres que yo no tenga?, le digo que nada, solo mensajeo nomás, soy como todo hombre y hay mucha tentación, más todavía con nosotros que ganamos bien como dicen, pero no es tan así, nadie ve el sacrificio que llevamos aquí fuera de casa.
Ahora mi señora me pide tratar de recuperar el tiempo perdido y que yo me vuelva a ganar el cariño y la confianza que ella perdió en mí. Estamos en proceso de recuperar nuestra relación, pero todo dependerá de mi comportamiento, me dijo al ponerme condiciones para volver.
¿Qué puedo hacer?
LA RESPUESTA: ESTABLECER LÍMITES EN LAS REDES, COMO EN TODA RELACIÓN
La solución empieza con una buena conversación
Las redes sociales son un arma de doble filo muchas veces, si quieres conservar tu relación será mejor que te sinceres con tu pareja y lleguen a acuerdos para poder usar la tecnología a favor de la relación. Evitar los malos entendidos y dejar de lado las situaciones que pueden poner en riesgo tu vida, tu estabilidad emocional, cuidate y cuidale a tus seres queridos. Está dentro de lo que se considera normal que los hombres (y también mujeres) se fijen en otras personas, miren y admiren (de manera breve y respetuosa) hasta incluso fantaseen con otros. Sin embargo, esto no significa luz verde a cualquier comportamiento: existen unos límites entre mostrar interés y el “tanteo libre”. Este término pasa muy por lo cultural y deberías reflexionar que siguiendo tus instintos pones en riesgo tu matrimonio.
Amor, discusión, reconciliación y hasta celos son situaciones que se dan en el mundo de las parejas. Muchas veces una buena conversación si bien no lleva a una solución inmediata ayuda a que empiece a resolverse el problema.
Hay que entender que existe una dinámica relacional que se fundamenta en nuestras creencias, definiciones personales, expectativas y nuestras historias personales que nos llevan a configurar una relación sentimental.
Necesitan hacer terapia juntos, tener un espacio donde ambos puedan reencontrarse de nuevo con la persona que se eligió para compartir la vida. Deben preguntarse ¿qué aporta cada uno para sostener la relación? Se necesita madurez y una dosis de buen entendimiento, y es mucho más efectivo si en pareja consultan estos temas que requieren atención, si no se vuelve como una bomba de tiempo para ambos. Una persona madura es capaz de controlar su comportamiento y no cruzar ciertas líneas que hacen daño a su pareja. Lo ideal es que se sienta valorada en la relación y que vos comprendas lo fácil que resulta hacer daño “sin querer” a las personas que más queremos.


